Cliffhanger: el suspense en las historias

cliffhanger
Cliffhanger se traduce como “al borde del abismo”

Hoy os hablaré del cliffhanger, un recurso narrativo que consiste en cortar la acción para generar suspense y atrapar al lector con situaciones enigmáticas de las que esperamos respuestas. Es un recurso que seguro todos conocemos por las series de televisión, por esos momentos finales donde se genera una gran tensión dejandonos con ganas de ver el siguiente episodio.

La tensión de la narración

Con el cliffhanger interrumpimos la narrativa con una situación inesperada de la que deseamos saber más. Es un giro argumental en la historia, incógnitas que requieren respuestas o un evento catastrófico pone en conflicto los intereses de los personajes o su propia integridad. Pero siempre con un objetivo en mente, crear incertidumbre que generen ganas de saber más sobre el peligro o el drama a punto de resolverse o sobre el nuevo misterio desvelado.

En narrativa, la posición más usual para generar tensión es entre episodios. En el siguiente capítulo se desarrollará una nueva subtrama que relaje un poco la tensión. Por supuesto, la posición del cliffhanger no se limita al final del episodio o capítulo. En las series se pone al final con un claro objetivo de fidelizar a la audiencia. En novelas por episodios también tiene dicha función, aunque podemos presentar el cliffhanger a mitad del capítulo, sobre todo si significa un cambio en el objetivo de los personajes.

El mal uso y abuso del cliffhanger

El empleo reiterado del recurso deteriora la calidad de cualquier historia, sobre todo si se abusa de él. No importará a nadie si la situación roza el Deux Ex Machina o si la situación carece de interés real en el contexto. Es el mal de muchas series, buenas ideas y personajes con un uso desmesurado de cliffhanger triviales. Otro caso negativo es cuando se presentan grandes incógnitas pero nunca llegan a resolverse, nos sentimos engañados cuando a la larga no encontramos respuestas reales.

Por casos así, apenas sigo series televisivas, un fenómeno tan popular hoy día. Amigos y conocido me recomiendan series cada vez que tienen la oportunidad, e incluso Internet está lleno de información sobre las más exitosas para que no perder el tiempo buscando. Pero al final siempre me encuentro con una sucesión cliffhangers que se enlazan con subtramas más o menos mediocres, con solo un par de ramas de calidad. Y no digo que las series sean malas, sino que de las 8 temporadas disponibles tres cuartas partes del contenido sobra, desde mi punto de vista.

El poder de las pistas

Ya he hablado otras veces sobre esto, la mejor forma de solventar los conflictos de nuestra historia es plantando algunas pistas sobre los sucesos venideros. Con sutileza, tampoco vamos a destripar la trama pero que lleguen con sentido. Incluso nos ayuda presentar pistas falsas para desviar la atención de lo venidero.

Aunque el principal objetivo de un cliffhanger es atrapar al lector, espectador, etc. su implementación debe resultar suave, acompañando el ritmo de la trama sin desvirtuar las reglas del mundo.

Conseguiremos un impacto directo en la mente de los lectores si, además de utilizarlo el cliffhanger con coherencia, lo introducimos en un momento que despertemos fuertes lazos sentimentales. Una experiencia orgásmica en el lugar clave de la historia y será recordado. Este momento es mejor reservarlo para el climax.

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El Trono de Hierro

Un maestro en el uso de este recurso es George R. R. Martin con su Juego de Tronos, un gran comprendió de subterfugios, traiciones e injusticias que atrapan irremediablemente. Admito que no he visto la serie pero sí soy fan de los libros. ¿Y vosotros dónde habéis encontrado los cliffhanger que más os han marcado?

@NeoToki0

Recursos narrativos: el Macguffin

caja misteriosa
¿Qué guardará la caja?

Una caja cuyo contenido se desconoce presenta un potencial incalculable, se trata de un elemento capaz de representar esperanza, poder o riquezas. El misterioso transmite un sin fin de sensaciones, funciona como un gran catalizador para la imaginación, a pesar de no ser una idea innovadora en la narrativa. A veces cuenta con mayor importancia en una trama que el conocimiento.

Un objeto misterioso contiene un potencial equivalente a una página en blanco en manos de un escritor lleno de inspiración. Las historias con elementos misteriosos nos involucran más en ella, nos hacen sentir atraídos por esa aura magnética de lo secreto, de lo enigmático.

El elemento que hace avanzar la trama

El Macguffin es un recurso narrativo que pone nombre a los objetos o situaciones que ayudan al buen avance de la historia. Alfred Hitchcock atribuyó el nombre al recurso, quizás por ello se conoce más en el mundo del cine que en literatura.

El Macguffin es un truco, dota a los objetos de la suficiente importancia como para dirigir la historia hacia una dirección concreta, se utiliza como anzuelo para llamar la atención. A pesar de ser un engaño es ingenioso, su uso no afecta negativamente como sí lo hace el Deus Ex Machina. En una historia de piratas siempre hay un mítico tesoro que buscar, los espías lidian con documentos secretos o en casos más concretos como La Fundación de Isaac Asimov la gran Enciclopedia Galáctica a pesar de ser mencionada en diversas ocasiones nunca se muestra como tal.

La principal función del recurso es mover a los personajes por los distintos escenarios. El objeto dispone de un gran valor para los personajes pero a su vez se vuelve irrelevante para los lectores conforme avanza la historia. Un abuso o uso equivocado del elemento puede afectar a la historia, aunque sirva de catalizador, los personajes deben verse espontáneos y evitar acciones forzadas.

Los Macguffin de las historias se pueden cambiar por otro elemento similar en la mayoría de casos. Aquí es donde los autores deben sacar a relucir su ingenio y no conformarse con un objeto cualquiera. Un ejemplo de Macguffin bien elaborado es el maletín de Pulp fiction, el cual crea un aura de misterio entorno a él, provocado diversas teorías por parte de los fans. La película sería la misma si mostrara el contenido pero aquí se ve la elegancia de Tarantino al dotar a ese maletín de tanto misterio.

¿Qué tipo de Macguffin os han resultado más interesante y dónde los encontrasteis?

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Pulp fiction

Deus Ex Machina: un recurso a evitar

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Deus Ex Machina es un recurso narrativo que se utiliza en literatura, cine, teatro o cualquier otro medio que cuente una historia. Dicho recurso sirve para solucionar los problemas de la trama de un modo bastante peculiar, después de trabajar un argumento y un ambiente que sumerja de lleno en la historia el conflicto se resuelve con un elemento ajeno a lo que hemos presentado previamente, sin lógica alguna dentro de la trama. Por ejemplo, cuando uno de los personajes tiene un arma, habilidad o poderes mágicos que desconocemos, aparece un salvador inesperado en el último momento, sucede un accidente milagroso o el personaje antagonista muere de un ataque al corazón.

Deus Ex Machina significa dios de la máquina. El recurso proviene del teatro de la Grecia Clásica. En el escenario aparecía un personaje cayendo desde los cielos, colgado de una grúa, que representaba a algún dios del Olimpo para solucionar el conflicto de la escena.

Es un error utilizar un Deus Ex Machina para resolver los momentos trascendentales en la narrativa. Cuando un lector encuentra este tipo de soluciones se siente engañado, decepcionado. Posiblemente no confíe en leer otros libros del mismo autor o desaconseje a sus conocidos leerlo.

El poder de las pistas

Para preparar a los lectores de los giros argumentales y del final de la historia lo mejor es dejar pequeñas pistas por el camino. A diferencia de la creencia popular, no es negativo si algunos lectores adivinan el final o los sucesos venideros, todo lo contrario. Cuando alguien acierta el desenlace de alguna trama o del final se sentirá realizado, generando una satisfacción personal que es positiva para la percepción que tendrá de la obra. Siempre siendo cuidadoso a la hora de dejar pistas, si somos demasiado obvios se perderá el suspense y las ganas de seguir leyendo.

Pensad en los libros o películas que tras una segunda lectura o visionado descubrimos multitud de detalles que pasamos por alto la primera vez. También se pueden utilizar pistas evidentes para que otras más sutiles pasen desapercibidas, que esas pistas sirvan para solventar subtramas de menor importancia. Los pequeños detalles son los que a la larga marcan la diferencia entre lo común y lo sublime.

Para un autor es importante tener claro el desenlace de su historia, seguro que habéis escuchado muchas veces eso de pensar primero en el final. Evitar el Deus Ex Machina es la principal razón de ello. Si trabajamos en una historia interesante que avanza y avanza sin que nos venga a la mente como acaba sin duda tendrá un final desastroso.

Teoría del Iceberg

iceberg

Quería hablaros sobre la teoría del iceberg, también conocida como la teoría de la omisión, se trata de un recurso literario con el que se elimina parte de la información de la historia en una novela o un relato para potenciar el dramatismo. La idea la formuló Hemingway, premio nobel de literatura, escritor y periodista del siglo XX, siendo una característica esencial en sus textos. Pero aunque él definió el recurso, este ya existía mucho antes en literatura.

El concepto parece muy intuitivo aunque su uso requiere de práctica y bastante sutileza para sacar el máximo partido. Con la teoría del iceberg escribimos una acción o situación describiendo un texto diferente sobre la misma, mostramos un pequeño porcentaje del total de la historia, como el témpano de hielo del iceberg que sobresale en el mar, el lector entenderá el conjunto por contexto siempre que seamos claros con la información que le proporcionamos. La idea es que sea el lector quien interprete lo que ocultamos. Con esto no me refiero a textos metafóricos o las moralejas que se pueden sacar de algunas historias.

De hecho, al principio, cuando escuché hablar de esta teoría la entendí mal, así que os pongo un ejemplo para que quede bien claro:

Kaine y Gary llegaron a la estación del tren. Como cada mañana, una larga cola se aglomeraba ante la taquilla, las vías eran el único camino hasta el núcleo de la ciudad, la verdadera Ciudad 411.
—Son cincuenta créditos —anunció el androide que controlaba el acceso.
Kaine acercó su pulsera monedero para restar la cantidad y el billete salió por la ranura.
—No pierda su billete hasta que el revisor lo valide.
—Claro —respondió Kaine con ironía, tirándolo al montón acumulado un poco más adelante.
El barullo colmaba el ambiente de la estación con las idas y venidas de los viajeros, (…).
Kaine y Gary saltaron desde el andén a la vía y tomaron rumbo hacia la pasarela que apuntaba hacia el centro de la ciudad, (…)

El texto anterior es un fragmento de un manuscrito propio, en él cuento como la protagonista, Kaine, acompañada de su hermano, Gary, llegan a una estación de trenes que no funciona como tal. No hay trenes recorriendo las vías. En el mundo de la historia, las estaciones siguen funcionando por los androides que cumplen con su programación pero solo sirven como peaje para tomar el camino de las vías. No especifico en ningún momento que la estación no tiene trenes, pero sí aclaro que compran billetes en la taquilla y recorren las vías a pie con una actitud cotidiana.

El recurso puede ser mejor utilizado pero he buscado algo sencillo de entender, y tampoco lo domino para sacar todo su jugo. Podemos hablar de sentimientos sin nombrarlos de forma directa, como tratar el amor describiendo la complicidad típica de la pareja o, ahondar más, sacando las consecuencias del tiempo en una relación, reflejándolo con alguna discusión o dejando de ser detallistas.

Será difícil, pero a partir de hoy trataré de dar uso a esta técnica en mis cuentos porque soy consciente de que abuso de la redundancia y lo obvio.
¿Y a vosotros qué os parece podar vuestros textos para escribir algo cierto que transmite más significado del que aparentemente tiene?

Escribid en los comentarios que os parece esta teoría. Y seguidme en redes sociales: Twitter o Facebook para estar al corriente de las nuevas publicaciones.