7 secretos para ser escritor que niegas reconocer

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La gente que empieza a escribir suele encontrarse con algunos bloqueos que frustran la experiencia, sobre todo al agotar la motivación inicial. Como buenos seres humanos, a veces damos vueltas por Internet tratando de encontrar la panacea que facilite la escritura, que permita acabar nuestra novela rápidamente, con calidad, siendo muy leída y gustando al público. Pues eso no existe, no existen los milagros para escritores. Es más, los secretos para ser un buen escritor están delante de nosotros pero requieren trabajo y dedicación. Tranquilo, si no quieres reconocerlos yo te los explico, aunque si prefieres procrastinar estás en tu derecho de dejar de leer para volver a la búsqueda de esa fórmula mágica.

Debes querer ser escritor de verdad

¿Quieres ser escritor? Vale, pero hasta qué punto. Para conseguir la maestría en cualquier disciplina necesitarás una continua dedicación. Así que párate unos segundos y medita con sinceridad cuánto deseas ser escritor. Quieres escribir de vez en cuando, por puro ocio, quieres acabar una novela por cabezonería o quieres ser un escritor reconocido para vivir de ello.

Por mi parte, siempre he querido aprender japonés. Me gusta mucho la cultura japonesa y sus obras. Pero dependo de las traducciones para disfrutar de sus historias, en el mejor de los casos pasan meses o años antes de llegar en castellano o pueden no salir nunca de tierras niponas. Por esto quiero saber su idioma, pero, ¿merece la pena el esfuerzo de aprender japonés? Claramente no, al menos para mí. Tendría que utilizar mucho tiempo y esfuerzo para alcanzar el nivel suficiente. Es algo que me gustaría pero tampoco pasa nada si nunca aprendo.

Para ser escritor, con una calidad decente, hay que dedicar tiempo. Hay que formarse, bien sea por cursos o de forma autodidacta. Hay que sacrificar tiempo, olvidarnos de muchas actividades de ocio y perder horas de sueño. Si quieres ser un escritor de verdad tienes que luchar por ello y conocer el siguiente secreto, aunque es muy obvio.

Si quieres ser escritor, escribe

Hay que escribir. Ten una pequeña libreta y un lápiz siempre contigo, transformalos en tus mejores amigos, en tus confidentes. Al empezar el día escribe lo que esperas de él. Escribe cuando bebes el café (digo café por ser más popular, yo prefiero té), escribe cuando esperas el autobús o cuando viajas en él. Escribe en tus descansos, cuando estás en el cuarto de baño. Llega antes a tus citas y escribe un poco mientras esperas a otras personas. Escribe un diario antes de dormir sobre lo ocurrido durante el día. Exprime tus pensamientos en un papel cuando te sientas confuso. Escribe, escribe, escribe todo lo que puedas. No existe ningún artefacto ancestral que te convierta en un gran escritor, lo único que te conducirá a tu meta es la experiencia.

Pero no te obsesiones por escribir todo el tiempo con una calidad impecable, eso déjalo para cuando estés en el escritorio. Escribe chorradas. Un diario. Cuando estés en el autobús inventa la historia de algún pasajero, o de la persona que ves por la calle. Escribe palabras al azar hasta que poco a poco tengan algún sentido. No te preocupes por la calidad, más vale escribir 2000 palabras al día que 200 impecables. Ya te preocuparás más adelante por corregir. Mientras más escribas, mayor soltura adquirirás cuando quieras plasmar en el papel esa idea que ronda tu cabeza. Olvida el pánico a la hoja en blanco. Si te habitúas a escribir podrás contar lo que quieras y cuando quieras.

Nadie va a leerte

Sí, nadie. Es duro pero cierto. Por qué iba a perder alguien su tiempo en leerte si eres un don nadie. Con todos respetos. Lo mismo me pasaba a mí al principio, pero al menos veo como poco a poco llegan mis palabras a otras personas, por ejemplo cuando lees estas líneas. Por eso es importante tener un blog, un Wattpad o cualquier otro medio que facilite leerte. Cuando empecé a publicar en Internet apenas conseguía visitas, pero con constancia he llegado a más personas.

Los amigos y la familia siempre tratarán de darnos un empujón al principio. Pero si no son lectores, lo harán por el compromiso. En mi caso podría decir que de cada veinte personas que me piden mis cuentos solo una lo acaba leyendo. Sí, uno de cada veinte, pero no son lectores habituales. No dependas de ellos si no son lectores. Tampoco te sientas dolido si no te leen, por muy cercanos que sean.

Busca tu público. Sé constante y poco a poco veras como ganas visibilidad. Lo que nos lleva al siguiente punto.

Marketing digital

Venga, quería hablaros sobre cómo ser escritor y os salgo con el marketing online. Vaya tomadura de pelo, pensaréis. Pero es necesario, a no ser que te guste jugar a la lotería, o a cualquier otro juego de azar con porcentaje muy bajo de victoria. Es complicado que una editorial acepte tu libro finalizado sin un público que lo respalde. No es imposible, pero sí improbable. Bueno, vale. Puedes autopublicar, ahora es muy sencillo con las nuevas tecnologías. Pero, ¿has leído el punto anterior? Pues eso, nadie va a leerte si no te conoce.

Al principio, creé este blog, Mundos de Leyendas, para promocionar mis cuentos de ciencia ficción y fantasía. Así cuando acabara mi manuscrito lo enviaría a distintas editoriales, y el resto de historia que por ahora me queda un poco lejos. El caso es que mis cuentos tienen menor visibilidad que otros artículos como este. Las estadísticas no mienten. Mi mayor número de visitas dependen de Google, son sobre técnicas o información sobre la escritura. Antes no me sentía nada orgulloso, pero ahora trato de enseñar a otros sobre mis conocimientos.

Si quieres que tus proyectos literarios vayan a buen puerto y salgan del cajón de tu escritorio solo queda que la gente te reconozca, aunque al principio sea por medio de otros temas.

Eres tu mayor enemigo

De todas las personas que existen el todo el planeta, tú eres el más peligroso para errar en el camino hacia tu objetivo. Hay que ser conscientes. Es muy fácil decir más tarde lo hago, estoy cansado, no tengo ganas. Procrastinar es muy sencillo, casi instintivo, pero luchar contra ese estado tan evasivo solo depende de nosotros. Por eso hay que escribir todo lo posible.

No es cuestión de ser positivos para alcanzar nuestros sueños, es cuestión de voluntad. Voluntad de ser una persona que quiere alcanzar la maestría con la escritura. Para ello, conduce a tu yo que evade escribir y conviértelo en tu autentico enemigo, en el sentido más productivo.

Si somos como nuestra abuela, al escribir nos conformaremos con contenido mediocre. ¡No! Mira tu texto con aire de superioridad, no te cortes al decirte que ese texto no vale nada. Tú lo puedes hacer mejor. A la hora de valorar el contenido, no te conformes con cualquier cosa. Lee, valora, cataloga lo que no te convence y reescribe una y otra vez. No pares hasta que transmita verdaderos sentimientos. Quédate con un texto que te llene, algo para estar orgulloso. Porque nosotros vamos a ser las personas más duras al valorar nuestra creación.

Pero recuerda, si estás empezando necesitas experiencia. No seas tan duro al principio, pues el nivel será claramente bajo. Trata de alcanzar tu límite y superarte.

Todo está ya escrito

Por mucho que te quiebres la cabeza, a otra persona se le habrá ocurrido lo mismo. Muchas personas no escriben porque tratan de hacer algo nuevo, original e innovador. Nada es nuevo, toda historia tiene otras como inspiración. Los autores nos empapamos de todas las historias que hemos conocido a lo largo de nuestra vida, las mezclamos y volvemos a reproducirlas cambiando sus elementos, aunque no seamos conscientes.

No hay nada de malo en usar una historia que ya existe y crear un nuevo punto de vista. De hecho, eso es lo que diferencian a las obras parecidas, el punto de vista. Inspirarse en personajes, en mundos o situaciones de otras novelas no es malo. Cuando un género innova, lo hace añadiendo una profundidad narrativa que ya existe en otros géneros. Por ejemplo, hace décadas la ciencia ficción y fantasía se catalogaba como literatura juvenil, con el paso de los años han ganado profundidad y sobre todo han mostrado una psique de los personajes más compleja.

Os recuerdo, las grandes obras tienen los mismos elementos en común. Unos patrones conocidos como el viaje del héroe. Muy interesante si queréis estructurar una historia y conocer los tipos de personajes más elementales.

Rodéate de escritores

Lee libros sobre géneros que quieras escribir, visita blogs de temas que te interesen, pregunta a los autores en los comentarios, síguelos en redes sociales. Seguro que podéis aprender mucho el uno del otro. Compartiréis opiniones, puntos de vista y cuando te des cuenta habrás aprendido mucho. Existen muchas comunidades de escritores de todos los géneros, busca grupos de Facebook, foros, blogs. Aprende de sus experiencias y comparte la tuya.

Igual que te contaba que ya está todo escrito, otros escritores han pasado por la misma fase en la que te encuentras ahora mismo. Si ves que tu red social no funciona, observa como lo hacen otros. Si no sabes sobre qué escribir en tu blog, inspírate con otros blogs ofreciendo tu punto de vista. Pero sobre todo, no te rindas nunca.

@NeoToki0

El tiempo en la narrativa

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Hoy os hablaré del tiempo, del tiempo como el periodo que transcurre cuando se desarrolla un acontecimiento o se realiza una acción, en nuestro caso del tiempo que ocupa la historia que contamos.

El tiempo de cualquier historia en literatura es lineal, salvo algunas pocas excepciones experimentales. Con el tiempo, situamos al lector en diferentes momentos de la trama desde el punto de vista del narrador. Es normal encontrar saltos, ya sea hasta el pasado para recordar sucesos o hacia el futuro para evitar escenas sin valor. Valernos de los recursos temporales en la literatura generará dramatismo y evitará momentos tediosos. Controlar cuando suceden los acontecimientos de nuestra novela es como disponer de una máquina del tiempo para contar la trama.

El propio narrado es quien nos mueve de un punto a otro, con el objetivo de que la trama resulte más atractiva. Cuando el orden cronológico de una historia no es el natural, va dando saltos, lo llamamos anacronía. Los saltos temporales se utilizan generar tensión, ganar el interés de los lectores, o para explicar sucesos que se respaldan con el pasado. Los recursos más frecuentes que alteran el tiempo son:

Prolepsis

Es cuando se adelantan sucesos que no han ocurrido aún, es decir, cuando un fragmento de la mitad o final de la trama se presenta al inicio de la historia. Dos grandes ejemplo son In Extrema Res o In Media Res. La meta de la Prolepsis es atrapar al lector con situaciones dramáticas que los incite a conocer cómo se llegará hasta ellas.

Analepsis

Es un salto al pasado, regresar en el tiempo a un momento que ya ocurrió para aclarar detalles que no se contaron en su momento, también conocido como flashback. Útil para aclarar los motivos de ciertas acciones que generaban dudas sobre las verdaderas intenciones de los personajes. Lo normal es utilizar la analepsis por medio de recuerdos.

Sumario

Se trata de mostrar un resumen en vez de narrar un montón de sucesos que no aportan valor a la historia o que resultarían aburridos para el lector. También se puede utilizar para obviar detalles que se quieran presentar más adelante en la trama. La clave del sumario es comprimir la información olvidándonos de los detalles.

Elipsis

Es cuando rompemos el tiempo y avanzamos rápidamente hacia delante, creando una historia más dinámica o para ocultar información que se presentará posteriormente. En la elipsis no se especifica, aunque sea vagamente, lo que ocurrió en el transcurso del tiempo omitido como sí ocurre con el sumario. La elipsis no necesita de motivos, da un salto hasta un punto determinado y la trama continua desde ahí. Muy útil para que transcurran días, semanas, meses o años.

Acronía o Silepsis

Es cuando una historia utiliza dos líneas temporales diferentes que van relacionándose conforme avanza la trama.

Ucronía

Es cuando alteramos un momento histórico que ya ocurrió. La Ucronía es una forma de contar qué ocurriría si…, es decir, qué hubiera ocurrido si algo hubiera alterado la historia. Genera interés porque presenta nuevas situaciones de algo ya conocido.

@NeoToki0

Ejercicios creativos para escritores

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Busca un lugar relajado para escribir

Escribir, esa actividad que se nos hace tan tediosa de practicar. A veces por falta de motivación u otras por pensar que carecemos de la habilidad suficiente, pero al final si queremos ser escritores hay que escribir. Por ello, traigo unos sencillos ejercicios para crear hábito de escritura y fomentar la creatividad.

La variación

Todos sabemos montones de historias, hechos históricos o anécdotas de conocidos. Con la variación cogemos algo conocido y lo modificamos al gusto, siempre manteniendo la coherencia. Imagina el cuento de Caperucita Roja, ahora cambia la niña protagonista por una mujer adulta. El cuento cambiaría bastante. Pero vayamos más lejos, Caperucita Roja vive en el año 2482, en una ciudad con grandes avances tecnológicos e inundada de peligrosas bandas callejeras, debe entregar un paquete a la Abuela, la gran jefa de una importante organización criminal. Este ejercicio es muy sencillo de poner en práctica y podemos complicarlo todo lo que queramos.

La combinación

Busca elementos que funcionen de manera independiente y mézclalos. El terror y la ciencia ficción crearon en su día a Alien con El octavo pasajero. La fantasía y el humor dieron lugar a Mundodisco. Basta con juntar dos géneros o dos ideas y escribir el resultado. Resuelve un caso de asesinato en un mundo de fantasía, describe un día sin energía en un mundo futurista o cualquier cosa que se te ocurra.

El opuesto

Si estás harto de los temas convencionales dale la vuelta a la tortilla. Con este ejercicio intentaremos romper con toda lógica. Empieza la historia por el final y que se desarrolle hasta el principio. Inventa una historia de malos contra buenos. Cambia el típico escenario de ascender hasta el último piso de una torre por descender hasta la salida. El necesitado ayuda al héroe, el niño aconseja al anciano o el detective es el asesino del caso. Con lo opuesto buscamos ideas alocadas con resultados sorprendentes.

Suposiciones

Este ejercicio es muy parecido a la variación pero tomando como referencia el mundo real en vez de una historia conocida. ¿Qué pasaría si pudiésemos volar? ¿Y si viviéramos en la Luna en vez de en la Tierra? ¿Y si en vez del suelo pisáramos el techo y el cielo fuera un gran abismo? Aunque no nos limitaremos en suponer cambios en las reglas, también sirve suponer situaciones inverosímiles. ¿Y si al llegar a casa, después de un duro día de trabajo, encontramos un cadáver en mitad de nuestro salón? ¿Y si al despertar no recordemos nada de nuestro pasado? Cualquier ocurrencia es una buena idea para escribir

La parodia

Dicen que el humor es bueno para la salud, si encima escribimos para hacer reír nos veremos doblemente beneficiados. Haz una parodia de los clichés más conocidos de la literatura. Escribe tu historia favorita a modo de caricatura. Aunque si tenemos un sentido del humor peculiar puede que no consigamos el efecto deseado con nuestros chistes.

@NeoToki0

6 consejos antes de escribir un relato

arte de escribir
Ten siempre a punto tus herramientas de escritura

Para que una novela se gane una buena opinión de los lectores debemos trabajar duro. La primera novela suele arrastrar un cúmulo de fallos debido a la falta de experiencia. Algo lógico. Por ello, recomiendo entrenar la narrativa. Un buen ejercicio es crear relatos a modo de historias cortas y textos experimentales. Con los relatos podemos utilizar estilos narrativos que no dominamos, situaciones inusuales, expresar sentimientos, ideas o cualquier cosa que se nos ocurra de manera puntual, sin tener que poner en riesgo el conjunto de una novela completa. Así que os cuento algunos consejos a tener en cuenta antes de escribir un relato.

Planificar de antemano lo que vamos a contar

La planificación es la base de todo proyecto. Quizás hayáis oído hablar de los escritores de brújula y de mapa. Al empezar nuestra andadura como escritor, lo mejor es utilizar un mapa, es decir, planificar lo que contaremos, definir a los personajes, aclarar la estructura que vamos a utilizar, el estilo, etc. La mejor herramienta para hacerlo es la escaleta, un esquema donde detallaremos cada escena y sus elementos clave. Útil incluso si nuestro relato dispone de una sola escena. Con la escaleta podremos ver la estructura de la historia sin empezar a escribir, para así modificar los elementos o el orden antes de empezar. Si encontráramos incoherencias después de escribir tendríamos el doble de trabajo.

Cuenta dos historias

Todo relato cuenta una historia, por muy breve que sea. Pero un consejo muy importante es incluir dos historias dentro de un solo relato. Un relato plano sería como contar lo que hicimos al comprar el pan, o cualquier otra situación cotidiana. Esconder una historia dentro de otra principal es más llamativo. ¿Qué ocurriría si mi historia sobre comprar el pan acabara con un atraco en la tienda? El tema se pondría más interesante.

Pero la segunda historia puede ser más profunda, se puede ocultar dentro de la primera, proporcionando un mayor valor al relato. Sería como hablar de la moraleja del cuento. Pero la historia secreta no tiene por qué ser una moraleja, podríamos introducir ideas paralelas como el amor, la amistad, el odio, la depresión o cualquier tema que se nos ocurra. La historia secreta debe ser sutil, pero sin ocultarla bajo mecanismos ni simbologías complejos debido a su dificultad para sacarla a relucir.

El objetivo de los personajes

La profundidad de los personajes daría para un artículo completo, o varios, pero para empezar nos conformaremos con saber qué quieren los personajes de nuestro relato. Todos los personajes deben disponer de un objetivo por muy simple que sea, aunque sea beber un vaso de agua. Si los personajes son maniquíes se mostrarán vacíos. Otra recomendación importante para los personajes del relato es que sus diálogos sirvan para que la acción avance o para mostrarnos alguna característica de ellos.

Desarrolla la historia entorno al final

El final es algo muy importante en cualquier historia, si no lo conocemos de antemano el relato puede acabar con un final mediocre o incoherente. El final lo debemos tener claro durante la planificación, para construir la historia alrededor suya. Siempre podemos cambiarlo durante el proceso de escritura o después. Sabiendo el final, es más fácil moldear la historia sobre la idea que queremos transmitir, y también dejar pistas antes de llegar a la conclusión.

Otro factor es eliminar las escenas, descripciones y situaciones innecesarias, además de situarnos en el punto más cercano del final al comenzar el relato.

Leer relatos de temática similar

Si no sabemos cómo empezar, o nos sentimos intimidados ante el papel en blanco, una gran recomendación es leer relatos de temas parecidos al que deseamos escribir. Veamos cómo lo hacen otros, cómo desarrollan sus ideas e incluso fijémonos en los aspectos que no nos gustan, para evitarlos. Estudia los personajes y sus diálogos. Leer otros relatos también nos proporcionará inspiración. Si esperamos algo de una historia y luego la trama no avanza hacia dicha dirección, es una buena idea para hacerla nosotros. Recuerda que siempre puedes preguntar al autor sobre cualquier detalle que quieras conocer, en general no tendrá problema para responder.

Os dejo mis relatos de fantasía y ciencia ficción.

Escribe

Sí, así de simple. Escribe. A veces erramos en lo más sencillo. Nuestra habilidad como escritor se mide por la cantidad de texto que hemos escrito. De nada sirve mirar formulas maravillosas por Internet o conocer al dedillo la buena teoría si después no escribimos. Crea hábitos y abandona un rato la confortable procrastinación. Establece unos horarios para escribir y leer. Lleva siempre contigo una libreta para anotar tus ideas y utiliza un día a la semana para revisarlas. Nuestro nivel de escritura se mide por la experiencia, y esta solo crece escribiendo.

@NeoToki0

Mary Sue: la ruina de la perfección

 

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Una gran mujer real no es perfecta

En narrativa, Mary Sue se refiere a un arquetipo de personaje, normalmente protagonista. A grandes rasgos, Mary Sue es un prototipo de chica ideal: joven, hermosa y muy popular. Es capaz de superar cualquier tipo de adversidades sin apenas experiencia. Sin embargo, cuando denominamos a un personaje como Mary Sue, estamos tachando al personaje como un fracaso, es decir, posee características pobres y recurrentes. Como escritores, debemos evitar este tipo de personajes para evitar que la obra caiga en la mediocridad.

Aunque Mary Sue se refiera a un tipo personaje femenino también existe su equivalente masculino, conocido como Gary Stu o Marty Stu. Aunque a veces se le llama igualmente como Mary Sue. El significado de Mary Sue no difiere de Gary Stu, solo cambia su sexo. Originalmente, Mary Sue se creó a forma de sátira de los fanfictions que abusaban de este arquetipo, a partir de entonces se emplea para definir a ese tipo de personaje.

Evitar las características de Mary Sue hace que nuestros personajes sean más interesantes, sobre todo los protagonistas, pero incluir alguna de sus características de forma aislada no es malo. El problema viene cuando agrupamos casi todas. Por ello, en esta entrada os contaré sobre dicho arquetipo. Hace tiempo que quería hablar sobre personajes, desde que llamó la atención cuando me referí a los personajes como herramientas en el Tag de escritor. Continue reading “Mary Sue: la ruina de la perfección”

El pacto ficcional

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Conoce el pacto de ficcionalidad

El pacto ficcional, o de ficcionalidad, es un acuerdo tácito que existe en todo libro de ficción entre el autor y el lector. Es la base que fundamenta la narrativa, lo que proporciona verosimilitud a la historia, a los elementos presentados. Gracias a él, la narrativa se transforma en una actividad más amena y autentica. En géneros como la fantasía o la ciencia ficción el pacto ficcional toma mayor importancia al nutrirse, sobre todo, de elementos imaginarios o especulativos.

Con el pacto de ficcionalidad, el lector acepta los elementos imaginarios que suceden en la historia, diferenciando estos de las mentiras. Cuando alguien lee una novela o cuento de ficción imagina que los sucesos ocurrieron realmente. Si pensamos que el autor trata de convencernos sobre lo que cuenta o nos engaña entonces no disfrutaremos de la lectura. Aunque sepamos que los hechos nunca sucedieron, tanto en la experiencia de escritura como de lectura fingiremos que los sucesos de la trama ocurrieron realmente.

Si el lector mantiene incredulidad se aburrirá. Estará atento a la mínima contradicción o fallo que encuentre. Posiblemente abandone la obra a la primera de cambio. Imaginad a alguien leyendo Harry Potter cuestionando sobre la veracidad de un sombrero parlante, o la existencia de los dragones en Juego de Tronos.

Por su parte, el escritor añadirá en su historia tantos elementos ficticios como quiera, siempre que se respeten las reglas del mundo creado. Que exista magia no implica soluciones mágicas e incongruentes para resolver cada situación que se presente. Las bases del mundo se deben mostrar, de manera sutil pero clara, en los primeros compases de la historia. No se desvelará todo el funcionamiento en el principio, sería muy aburrido y tedioso, pero sí se debe aclarar sus derroteros.

Otra característica del pacto ficcional es cuando el escritor cuenta ciertas referencias sobre el mundo real que sirven al lector para entender claramente el mundo ficticio. Es muy difícil explicar elementos imaginarios sin hacer referencias a cosas conocidas. Del mismo modo, cuando el escritor obvia detalles o características de algún elemento, el lector entenderá que funciona como lo haría en la realidad que vivimos.

Hay que tener en cuenta que el pacto de ficcionalidad no se cumple siempre. De hecho, el lector romperá el pacto cuando el autor no respete las reglas. Buscar soluciones fáciles a los conflictos, abusar de los clichés y, sobre todo, ser incongruente sacará al lector de la experiencia. Romper el pacto significa que el lector rechazará a dicho autor en el futuro, significa que estamos haciendo mal nuestro trabajo.

@NeoToki0