La seducción de las llamas

fuego seductor
Fuego

El fuego ha sido uno de los grandes descubrimientos por parte del ser humano, a la altura de la imprenta, el ferrocarril o el propio Internet. Un ente ígneo que baila consumiendo todo lo que encuentra a su paso, capaz de destruir en minutos lo que toda una vida costó fabricar. Sin embargo, abrazó a nuestros antepasados con su calor en las noches más frías del invierno. Cocinó alimentos, haciéndolos evolucionar, para evitar consumir las bacterias putrefactas de la carne cruda. También alejó a las bestias cuando los hombres dormían en el raso, bajo el cielo nocturno.

Pero lo que más me sorprende a día de hoy es el poder seductor de las llamas, como nos atrapa al posar la mirada en sus danzarinas lenguas flamígeras. Esa calma que nos invade al ver el verdadero fuego, el de una gran hoguera en medio del campo, el de una buena chimenea capaz de espantar al frio.

En el pasado no existía Internet, ni televisión, ni siquiera radio. En el pasado los seres humanos nos reuníamos en torno a una hoguera para escuchar historias. Pero antes de todo eso, nos quedábamos abstraídos frente al fuego durante horas, leyendo las llamas con la mirada, absorbidos por su misteriosa naturaleza incomprensible en aquel momento. Solo quien ha conocido una verdadera hoguera conoce su verdadero poder seductor, como cuando observamos las estrellas lejos de la luz de la civilización, como cuando nuestros antepasados descubrieron por primera vez el fuego.

Esta noche disfrutad las hogueras de San Juan. Por supuesto, precaución con el fuego y llevaros toda vuestra basura de la playa.

@NeoToki0

[Relato]Encuentros en la encrucijada

Crónicas de la Biblia de Aglaia III

Slayers Reena y Gaudy
Reconozco la inspiración de esta saga con Slayers (Reena y Gaudy)

Capítulo anterior

Astra cruzó el rio por el puente, continuó hasta la mitad de la encrucijada que unía los caminos del bosque.
«¿Cuál debería ser mi siguiente paso?», pensó frente al poste de direcciones. «Aranea, Meridia, Tudor y Pireo. Jamás escuche nada sobre ninguna de estas ciudades. El robo del fragmento de la Biblia de Aglaia fue todo un éxito. Conseguí la información tan rápido en aquella miserable posada que olvidé preguntar sobre los alrededores antes de escapar».
Aprovechó para descansar en un claro junto al camino donde devoró un par de manzanas frescas.
Ojalá hubiera una taberna en este cruce –murmuró tras escupir las semillas. Me comería una cazuela entera de estofado recién cocinado y preguntaría sobre las ciudades.
No tardó en descubrir que alguien llegaba desde el camino del puente, el mismo por donde ella llegó. Era un caballero errante con una espada larga colgando de su cinturón. Lucía una larga melena dorada e iba ataviado con un peto de cuero reforzado con cota de malla en las axilas y brazos.
Astra colocó su capa detrás de los hombros, interpretó su mejor gesto de mujer dulce e inocente antes de lanzarse al encuentro del caballero.
¡Noble caballero! expresó con exageración. ¿Estaríais dispuesto a ayudar a una hermosa doncella en apuros?
Por supuesto, he prometido ayudar a cualquier necesitado.
Astra abrió los ojos y juntó las palmas de sus manos en un gesto infantil.
Niña agregó el caballero, ¿eres su criada? Llévame ante ella, hasta la doncella.
Las ropas de Astra servían para el viaje, cómodas y elaboradas con cuero y pieles de caza. Nada que ver con las exquisitas y delicadas prendas que vestiría alguien de noble cuna.
Me refería a mí. ¡Zopenco!
Vaya, solo eres una cría perdida. No te preocupes, te acompañaré hasta tu hogar. Continue reading “[Relato]Encuentros en la encrucijada”

Cliffhanger: el suspense en las historias

cliffhanger
Cliffhanger se traduce como “al borde del abismo”

Hoy os hablaré del cliffhanger, un recurso narrativo que consiste en cortar la acción para generar suspense y atrapar al lector con situaciones enigmáticas de las que esperamos respuestas. Es un recurso que seguro todos conocemos por las series de televisión, por esos momentos finales donde se genera una gran tensión dejandonos con ganas de ver el siguiente episodio.

La tensión de la narración

Con el cliffhanger interrumpimos la narrativa con una situación inesperada de la que deseamos saber más. Es un giro argumental en la historia, incógnitas que requieren respuestas o un evento catastrófico pone en conflicto los intereses de los personajes o su propia integridad. Pero siempre con un objetivo en mente, crear incertidumbre que generen ganas de saber más sobre el peligro o el drama a punto de resolverse o sobre el nuevo misterio desvelado.

En narrativa, la posición más usual para generar tensión es entre episodios. En el siguiente capítulo se desarrollará una nueva subtrama que relaje un poco la tensión. Por supuesto, la posición del cliffhanger no se limita al final del episodio o capítulo. En las series se pone al final con un claro objetivo de fidelizar a la audiencia. En novelas por episodios también tiene dicha función, aunque podemos presentar el cliffhanger a mitad del capítulo, sobre todo si significa un cambio en el objetivo de los personajes.

El mal uso y abuso del cliffhanger

El empleo reiterado del recurso deteriora la calidad de cualquier historia, sobre todo si se abusa de él. No importará a nadie si la situación roza el Deux Ex Machina o si la situación carece de interés real en el contexto. Es el mal de muchas series, buenas ideas y personajes con un uso desmesurado de cliffhanger triviales. Otro caso negativo es cuando se presentan grandes incógnitas pero nunca llegan a resolverse, nos sentimos engañados cuando a la larga no encontramos respuestas reales.

Por casos así, apenas sigo series televisivas, un fenómeno tan popular hoy día. Amigos y conocido me recomiendan series cada vez que tienen la oportunidad, e incluso Internet está lleno de información sobre las más exitosas para que no perder el tiempo buscando. Pero al final siempre me encuentro con una sucesión cliffhangers que se enlazan con subtramas más o menos mediocres, con solo un par de ramas de calidad. Y no digo que las series sean malas, sino que de las 8 temporadas disponibles tres cuartas partes del contenido sobra, desde mi punto de vista.

El poder de las pistas

Ya he hablado otras veces sobre esto, la mejor forma de solventar los conflictos de nuestra historia es plantando algunas pistas sobre los sucesos venideros. Con sutileza, tampoco vamos a destripar la trama pero que lleguen con sentido. Incluso nos ayuda presentar pistas falsas para desviar la atención de lo venidero.

Aunque el principal objetivo de un cliffhanger es atrapar al lector, espectador, etc. su implementación debe resultar suave, acompañando el ritmo de la trama sin desvirtuar las reglas del mundo.

Conseguiremos un impacto directo en la mente de los lectores si, además de utilizarlo el cliffhanger con coherencia, lo introducimos en un momento que despertemos fuertes lazos sentimentales. Una experiencia orgásmica en el lugar clave de la historia y será recordado. Este momento es mejor reservarlo para el climax.

trono hierro
El Trono de Hierro

Un maestro en el uso de este recurso es George R. R. Martin con su Juego de Tronos, un gran comprendió de subterfugios, traiciones e injusticias que atrapan irremediablemente. Admito que no he visto la serie pero sí soy fan de los libros. ¿Y vosotros dónde habéis encontrado los cliffhanger que más os han marcado?

@NeoToki0

Tag de autor: Mi yo escritor

libro escritor

La semana pasada me nominaron a este “tag”, precisamente Jonathan en el explorador de mundos. Desde aquí le mando un saludo y doy las gracias por nominarme. El tag consiste en una serie de preguntas para conocer un poco sobre el autor del blog. Al final del texto nominaré a tres personas por si desean continuar con la iniciativa.

¿Con cuántos años comenzaste a escribir?

No recuerdo el año exacto, rondaría los 14 cuando escribí mi primera historia por iniciativa propia. Reconozco que soy horrible con las fechas.

Publica tu primer escrito (o un fragmento de él si lo consideras demasiado largo)

Una lástima que se perdiera con el disco duro de mi primer ordenador. Aunque seguramente  no hubiera publicado nada, por el horror que me provocaría releerlo sin corregir.

Se situaba en un mundo de fantasía. La protagonista permanecía en una ciudad mientras su padre luchaba en el frente de batalla. No mencionaba a la madre. Los conocidos de la chica se marchaban de la ciudad hacia el sur para buscar fortuna, alejándose de la guerra. Una noche tormentosa llegó un caballero de una tierra lejana, buscando al padre. Más o menos me quedé en el punto que la chica viaja hasta el frente donde encuentra a su padre herido grave, a punto de morir. Entonces, la protagonista descubre que no era su verdadero padre.

¿Por qué empezaste a escribir?

Continue reading “Tag de autor: Mi yo escritor”

La banalidad de la inspiración

arbol desierto

Hace unas semanas fue el aniversario de mi vida como blogero. Un ciclo que se completa una vez más, celebrado por muchos y trivializado por otros tantos, y continuará girando hasta terminar nuestro tiempo o no haya ningún observador para medirlo.

Existe la creencia popular de que con los años vienen las crisis, se suelen contar por décadas. Las personas sufrimos crisis con el paso del tiempo, las parejas también, y tampoco esquivan esa bala perdida los países, las empresas o cualquier ente que no aprenda a evolucionar y adaptarse con los cambios venideros.

El caso es que me ha sobrevenido una crisis como escritor, o el mal conocido por muchos como falta de inspiración. Las últimas dos semanas he fallado a mi compromiso con la escritura, al menos con la escritura no laboral. Por ello, la reflexión que traigo hoy es sobre la inspiración. ¿Existe realmente la inspiración? ¿O es una mera excusa para justificar los momentos de decadencia? Continue reading “La banalidad de la inspiración”

[Relato]El Guardián

Crónicas de la Biblia de Aglaia II

sword

Capítulo anterior

El sirviente se acercó para susurrar unas palabras al oído de su señor.
–Ha vencido a los cuatro capitanes de la guardia casi sin esfuerzo.
El sirviente se alejó fundiéndose entre las sombras de la sala.
–¿Cómo te llamas?
–Giles, mi señor –respondió el joven guerrero rubio.
–He escuchado que buscáis trabajo –expresó el señor sin inmutar el semblante–, y derrotasteis a mis mejores guerreros. Parecéis fuerte.
–Vuestros guardias presentan un aspecto fiero, capaces de intimidar a vulgares bribones. Pero sus habilidades de combate son pobres contra quienes no les temen.
La sinceridad de Giles perturbó al señor, solo un idiota hablaría con tanta indiferencia sobre la debilidad de sus hombres. Aunque era un idiota que les venció a todos en un combate singular.
–Por tus servicios como guardia puedo ofrecerte dos monedas de plata por cada ciclo lunar –dijo el señor–. Cada semana contarás con seis días de guardia, cuatro de entrenamiento y uno de descanso. El alojamiento y las comidas correrán por mi cuenta.
–Me parece poco. –Cruzó los brazos dubitativo–. Pero de acuerdo. Mi viaje acabó con todo mi dinero.
«Es un idiota», se dijo el señor. «Pensaba pagarle el doble si regateaba el precio. Su destreza puede ser sobrehumana pero su cerebro no da más de sí».
–Laertes te acompañará a tus aposentos.
Giles asintió.
El sirviente apareció de nuevo para conducirlo hasta el cobertizo de la guardia.

El cielo nocturno estaba despejado, las constelaciones brillaban con viveza. La luna nueva oscurecía el mundo lejos de las antorchas. Giles regresó del patio hasta los pasillos interiores, aparte de oscuridad también se encontró con silencio y soledad. Era su primera guardia por la noche.
Cuando llegó a la puerta de la cámara del tesoro recordó las palabras del capitán.
–Aparte de algunas joyas, el señor guarda un fragmento de la Biblia de Aglaia. Es un legado de su familia. Ante cualquier problema da la voz de alarma.
Giless bostezó y se sentó junto a la puerta, apenas había pasado una hora del turno, le quedaban siete más por delante.
Hacía cinco meses de su partida desde Argus, ciudad del oeste del continente. Los hombres de noble cuna tenían por costumbre aventurarse por el mundo para demostrar su valía, para ganarse los derechos dinásticos de su familia.
En Argus no confiaban en la magia, ellos eran guerreros y siempre defendieron el territorio con la propia fuerza de hombres y mujeres. La hechicería era rara, pero a los magos poderosos nunca le faltaban contratos para abusar con su poder de los profanos.
–La Biblia de Aglaia –susurro Giles.
Había escuchado muchas historias sobre ella, pero siempre pensó que eran un mito. Los fragmentos que existían eran garabatos sin sentido alguno. Las familias nobles las guardaban con orgullo y los bandidos trataban de hacerse con ellas para venderlas al mejor postor. Pero si la Biblia era tan poderosa por qué hacía mil años que no se desataba su poder.
La espada de Giles también era un legado de su familia, su abuelo partió con ella para ganarse un nombre, al igual que su padre.
Su adiestramiento como guerrero empezó cuando cumplió cinco años. Su tío le enseñó a moverse como un felino y cuando llego a los doce su propio padre se encargó de fortalecer su estilo.
«¿Qué honor voy a ganar sin dinero para continuar el viaje?».

El golpe sobresaltó al joven guerrero, ante él se erigía uno de los capitanes con semblante serio. Detrás había cuatro hombres con antorchas crepitantes. No los escuchó llegar.
–Inútil –musitó el capitán–. Te has quedado dormido.
En ese momento observó como la puerta de la cámara del tesoro estaba abierta. Habían robado durante su guardia.

Continuará…

@NeoToki0